15 October, 2025
Celebramos 25 años de nuestro Bioparque M’Bopicuá con sellos conmemorativos y una colmena viva
Este año nuestro Bioparque M’Bopicuá cumple 25 años y lo celebramos con un evento muy especial. Lanzamos una hoja filatélica emitida por el Correo Uruguayo con cuatro sellos en homenaje a nuestro aniversario y, además, inauguramos una colmena viva en nuestro Centro de Visitantes. Contamos con la presencia del Intendente de Río Negro, el presidente del Correo Uruguayo, la inspectora departamental, integrantes de la sociedad civil y de la comisión apícola.
La hoja filatélica celebra nuestros 25 años e incluye cuatro sellos que representan al tucán grande, al lobito de río, al coatí y al guacamayo de Spix. Este último tiene un significado especial para nosotros, ya que está dedicado a Juan Villalba, coordinador del Bioparque desde su fundación, cuyo trabajo en la conservación de esta especie ha sido reconocido internacionalmente. Aunque el guacamayo azul no habita en Uruguay ni forma parte de nuestro Bioparque, es un símbolo mundial de conservación, inmortalizado en la película Río de Disney.
La colmena viva, instalada en nuestro Centro de Visitantes —inaugurado en 2023— permitirá que los visitantes aprendan sobre la importancia de las abejas para la biodiversidad y los servicios ecosistémicos. Esta muestra busca promover la educación ambiental y la valoración de las abejas como especie clave, y la realizamos junto a la Comisión Honoraria Apícola.
Las abejas tienen un valor especial para nosotros: el 40% de nuestros predios se destinan a la conservación, al hábitat de especies de flora y fauna, y a otras producciones sostenibles. En estas áreas, productores vecinos crían ganado, comunidades recolectan hongos y apicultores elaboran miel orgánica.
Uno de nuestros principales objetivos en el Bioparque es la cría de especies de fauna silvestre, especialmente aquellas autóctonas en peligro de extinción. Posteriormente, reintroducimos estos animales en nuestras áreas naturales y realizamos un monitoreo de su evolución. La fauna que reproducimos y liberamos contribuye al enriquecimiento de los ecosistemas, completando así un círculo virtuoso de conservación de la biodiversidad dentro de nuestra gestión forestal sostenible: producción y conservación pueden ir de la mano.
Hemos alcanzado con éxito la cría en cautiverio de diferentes especies, logro reconocido a nivel nacional e internacional. Destacamos especialmente la reproducción de especies en peligro crítico, como el gato de pajonal, y somos la única institución en Uruguay que ha reproducido tamanduás, con más de diez ejemplares nacidos. También criamos otras especies relevantes como yacarés, lobitos de río y el gato margay, este último reconocido mundialmente por National Geographic.
Durante la jornada, los niños de la Escuela N.º 28 de Puntas de Santa Fe interpretaron la Canción a la escuela rural con traducción simultánea en lenguaje de señas, generando un momento emotivo que resaltó la importancia de la educación y la inclusión en nuestra celebración.
“En Montes del Plata definimos que nuestro propósito es forjar un legado positivo para las próximas generaciones. Y cuando vemos a estos niños, o a los más de 50.000 estudiantes que han pasado por aquí, entendemos que ese legado ya comenzó a construirse”, comentó Diego Wollheim, gerente general de Montes del Plata.
“Recorrer hoy con el intendente nuestras áreas productivas y luego venir al Bioparque demuestra que en Uruguay es posible combinar conservación y producción. Esa es la ecuación que debemos seguir construyendo”, agregó Diego Wollheim.
Nos emociona también el reconocimiento que genera el Bioparque en todo el país: “Es muy gratificante encontrarnos con personas que nos dicen: ‘Conozco Montes del Plata, conozco el Bioparque’. Y que su animal preferido sea una especie autóctona del Uruguay. Eso nos indica que estamos haciendo bien las cosas”, comentó Diego Wollheim.
Agradecemos especialmente al Correo Uruguayo por la emisión de la hoja filatélica conmemorativa de nuestros 25 años.
Juan Villalba, coordinador del Bioparque desde su fundación, recordó los inicios del proyecto y su propósito original: “Cuando diseñé este Bioparque y asumí su conducción, nuestro objetivo fue claro: criar y reintroducir especies autóctonas en las áreas protegidas de la empresa. En 2003 realizamos la primera reintroducción de coatíes, y con los años siguieron otras, como yacarés y pecaríes, después de 100 años extinguidos en Uruguay. Cada nacimiento, cada liberación fue una pequeña victoria de la naturaleza”.
“Este Bioparque también ha sido un aula viva: más de 50.000 niños nos han visitado, y hoy algunos regresan como maestros con sus propios alumnos. Es difícil imaginar un legado más hermoso”, expresó Villalba.
Sobre la hoja filatélica conmemorativa, Villalba destacó: “Nos honra profundamente que uno de los sellos lleve mi imagen junto a dos guacamayos de Spix rescatados de la extinción. No lo sentimos como un reconocimiento personal, sino como un homenaje a todos quienes trabajan por esta causa. Cada persona que desde su lugar ha hecho posible que la naturaleza siga existiendo ha contribuido a que este Bioparque se convierta en un símbolo de conservación, educación y esperanza”.